Ayer, antes del comienzo del partido, se pudo vivir en el Municipal uno de esos momentos que trascienden lo deportivo.
El Chiclana C.F. rindió homenaje a tres de sus directivos más queridos, cuya huella permanecerá siempre en nuestra historia y en nuestro corazón. Antonio Verdugo Saucedo, Pedro Torres Ávila y Manuel Espada Guerra recibieron el nombramiento de Directivos Honoríficos, un reconocimiento sencillo pero cargado de gratitud hacia quienes han entregado años de dedicación, esfuerzo y cariño a nuestros colores.



El acto estuvo presidido por nuestro presidente, Juan Luis Rojo Aguilera, que ha destacado el legado imborrable de los homenajeados, ejemplo de compromiso y amor por este escudo.

Porque el Chiclana C.F. es mucho más que un club, tres nombres quedan grabados para siempre en lo más profundo de nuestra historia.






















