
José M. Santana seguirá defendiendo nuestros colores una temporada más.
Pura potencia. Puro corazón.
Un centrocampista con una capacidad extraordinaria para ocupar espacios, anticiparse al rival y convertir un robo de balón en una amenaza inmediata. De esos jugadores que aparecen donde más se les necesita y que entienden el fútbol desde la inteligencia y el sacrificio.
Su valor no termina cuando acaba el partido. Porque detrás del futbolista hay una persona ejemplar. Humilde, trabajadora y con una ambición constante por seguir creciendo y mejorando cada día. Nunca negocia el esfuerzo que tanto representa competir por este escudo.
Seguimos caminando juntos. Y cuando el camino se pone cuesta arriba, siempre es mejor recorrerlo con guerreros como tú. ¡Vamos, Santana!