
El 21 de abril de 2024 y con motivo de la visita del Rota C. F. se le rindio homenaje a otro grande del Glorioso del Templo del Carmen como es D. Antonio Moreno Ruiz, simplemente Moreno o a lo sumo, Antonio Moreno.
Antonio Moreno pertenece a esa enorme lista de buenos peloteros que nacieron en la Barriada de Santa Ana y que sus primeras correrías detrás de una pelota tienen lugar en el recordadísimo manchón al pie del Cerro de la Ermita y que durante tantos años sirvió de improvisado campo de fútbol para aquellas inolvidables ligas locales, donde hoy se ubica el Polideportivo Municipal. Lugar éste en el que nuestro homenajeado pusiera fin a tan larga y exitosa carrera practicando fútbol sala.
Se manejaba Antonio, y muy bien, por cierto, por el ala derecha del terreno de juego, lo que antes se llamaba defensa lateral derecho y que hoy, acorde a sus características, sería catalogado como carrilero diestro. Pero un carrilero de lujo, de los insistentes, quizás debido a su ansia por buscar la meta rival, ya que, aunque suene un tanto extraño, Antonio Moreno comenzó su andadura futbolística en infantiles como delantero centro, tal vez, influenciado por su primo Manolo Sánchez, que ocupaba esa misma demarcación en el equipo juvenil del Chiclana C. F. y en el Santa Ana C. F., precisamente equipo en el que comienzan sus primeros escarceos serios con el fútbol. Pero… por esas cosas que resultan inexplicables, terminó de defensa, como su otro primo, Nicolás Sánchez Ruiz, aunque éste se desenvolvía por el lado izquierdo. Al igual que sus primos, en ambas demarcaciones, desgranó técnica y pundonor a partes iguales y una afición y seriedad a prueba de bombas.
Llegó a ser capitán de uno de los equipos juveniles que se sacaba de la manga el gran D. José Aragón “Jaramago”, compartiendo plantilla con futbolistas e la talla de Manolito, Bey, Manzano o el portero Parra. Aún en edad juvenil comenzó a aparecer por las alineaciones del equipo senior, con el que estuvo varias temporadas en Tercera División, compartiendo alineaciones con otros homenajeados con el saque de honor, casos de Pepe Núñez, Federico Díaz, Dioni Marín o Antonio Guzmán… Fue habitual en todas las selecciones que se formaban para partidos benéficos y es de los pocos que llevan muy a gala dentro de sus entretelas la mayor de las satisfacciones que puede tener un futbolista: haber visto jugar a su hijo, de idéntico nombre, en el equipo titular del Chiclana C. F.