Reconocimiento a Antonio Guzmán Ramírez

En el pasado partido frente al Algaida, se rindió homenaje a Antonio Guzmán Ramírez, dentro de los actos conmemorativos del 75 aniversario del club, y adornando su saque de honor, se escuchó por megafonía el siguiente texto de Manuel Meléndez:

«D. Antonio Guzmán Ramírez es fútbol y más concretamente representa la calidad suprema de los buenos peloteros surgidos de la fecunda cantera de la Barriada del Carmen. Toda la calidad y la elegancia del deporte rey resumida en una frase para la historia… “el que debe correr es el balón”.

Desde pequeñito pegado a la pelota. Los más veteranos aún recordamos sus perfectas jugadas en los numerosos manchones que circundaban la populosa barriada, junto a sus inseparables, José Ariza o los hermanos Joaquín y Cristóbal Cornejo. Su afición infantil más arraigada consistía en hacer pases largos, todo el santo día, junto al más pequeño de éstos, su amigo y posterior gran futbolista del Glorioso del Templo del Carmen. De ahí, la precisión milimétrica con la que posteriormente, tanto uno como otro, lanzaban ese tipo de pases.

José Carmona, algo más mayor que todos los niños de dicha barriada se encargó de aglutinar las diversas características de unos y de otros para formar un equipo de fútbol infantil, El Carmen, para jugar partidos amistosos y algún que otro campeonato local de aquellos que tanto abundaban en las décadas de los sesenta y setenta. Y por supuesto, en estos albiazules, la manija la llevaba Antonio Guzmán.

Otro José, en este caso Jaramago, siempre atento a cualquier atisbo de calidad en las inmediaciones del campo de fútbol y caseta municipal, los recluta para la causa, formando de esta manera otro equipo infantil de ésos que tanto le gustaba, otro Chiclana infantil que bordaba el fútbol y jugaba casi de memoria.

Ahí ya, con las consignas técnicas de un experto en esas lides, comienza Antonio Guzmán a desplegar toda la técnica y elegancia que llevaba dentro y que caracterizó su juego en todos los equipos a los que perteneció a lo largo de su trayectoria.

Pronto pasa a los juveniles, a las órdenes de otro grande, D. Fernando Vela, con tanta prestancia en su juego que ni terminó su etapa de juvenil. Fue requerido con urgencia para un equipo senior que mezclaba veteranía y juventud a partes iguales, a los Martínez Vargas, Diego Estrada, Antonio Guerrero, etc. se les unía Eloy, Nicolás, Joaquín Cornejo o el propio Antonio Guzmán para formar un equipo de total solvencia que crecía en todas las facetas. Deportivamente se codeaba con lo más granado del fútbol regional e institucionalmente inauguraba por fin un terreno de juego dotado de césped natural. Lejos quedan ya los tiempos del terreno de juego de tierra… pero existir, existió.

Tampoco estuvo nuestro homenajeado mucho tiempo en el Chiclana C. F., ya que su buen hacer no pasó desapercibido para los muchos ojeadores que pululaban por esos vetustos graderíos y en un pis pas lo ficharon desde el Xerez Deportivo, siendo éste el equipo de mayor solera en el que ha militado a lo largo de su historial deportivo.

También jugó, durante mucho tiempo, en el Puerto Real C. F. y en el Atlético Sanluqueño. Al acabar su periplo, volvió a fichar por los blanquirrojos con los que consiguió un ascenso sonado a Tercera División, en la vecina localidad y contra el Cuartel de Instrucción.

Al finalizar su etapa en activo, se dedicó a desarrollar todo su arte futbolístico en las pistas del Polideportivo jugando a fútbol sala ya en el equipo de El Pozo, ya en el de Modas Diana. En esta disciplina también destacó sobremanera, porque ahí, en ese tipo de terreno de juego sí podía desarrollar hasta la última consecuencia su máxima filosófica antes citada “el que tiene que correr es el balón”.»

Deja un comentario